En capítulos anteriores de Amnesia Azul se ha ido preparando el escenario para un evento tan extraordinario como singular. Un falso aviso de bomba en el tren subterráneo, una fuga masiva de gas, extraños mensajes descargados de señales satelitales fallidas, un operador de tráfico aéreo que pierde de vista los aviones... toda una sumatoria de sucesos que no son más que la antesala de lo que está por venir, algo que lo cambiará todo. La hora ha llegado.
AMNESIA AZUL
Capítulo 4
Durante el día, Santiago de Chile
es una ciudad ruidosa, como cualquier metrópolis que se precie de tal. Cientos
de personas transitan por sus calles céntricas, ya sea en vehículos motorizados,
en bicicleta o simplemente caminando, en especial después de las 13 horas,
cuando los oficinistas comienzan a salir de sus cubiles para alimentarse, la
única pausa legítima a la que tienen derecho dentro de sus largas y extenuantes
jornadas. Muchos quedan cegados al salir de los sombríos edificios,
encandilados por la luz del sol, independiente que ésta sea inclemente en el
verano, tímida en el invierno, o acogedora y bienvenida en los meses
intermedios.
En un día caracterizado por
eventos anómalos, el ritual cotidiano se repite, manteniendo inalterada la
insípida adoración al astro rey. Sin embargo, el ambiente no es el mismo al que
los santiaguinos están acostumbrados, el aire está más cargado de lo habitual,
se siente más eléctrico, más pesado, y no es precisamente a causa de la capa de
esmog que suele cubrir la ciudad.
No, el ritual podrá ser el mismo
de siempre, pero todo lo demás es distinto, pues algo está a punto de ocurrir.
Algo grande…
13:28 Un silencio sobrenatural envuelve al palacio de La Moneda y sus
alrededores.
Un transeúnte que va de paso por
la Plaza de la Constitución siente el incansable sonido del entorno: tránsito
vehicular, señalética sonora, el ruido de la gente, etc. Pero en este preciso
momento, sin saber por qué, no oye absolutamente nada. El transeúnte se siente
repentinamente sordo. Se detiene con una mezcla de extrañeza y temor, creyendo
realmente haber perdido uno de sus más preciados sentidos. Pero no son sus
oídos los que fallan. Mira en todas direcciones y se da cuenta que,
aparentemente, al resto le pasa lo mismo. Y el problema no es que ellos hayan
dejado de oír lo que ocurre a su alrededor, sino que alrededor no hay sonidos
que puedan ser percibidos, como si toda frecuencia dentro del espectro audible
humano se hubiese extinguido de golpe. Presa del temor y la angustia, el
transeúnte pretende gritar, pero no hay tiempo, pues algo aún más
extraordinario se avecina.
13:29 un destello azulado surge del Patio de los Naranjos,
expandiéndose hacia el exterior del palacio de gobierno. El destello azul provoca
un pulso electromagnético que literalmente fríe todos los aparatos electrónicos
cercanos.
Palacio de la Moneda. Decenas de
periodistas que se encuentran al interior de la Casa de Gobierno son sido
testigos de lo que está ocurriendo, pero difícilmente podrán despacharlo a los
medios para los cuales trabajan. En plena rueda de prensa del Vocero de
Gobierno, un repentino silencio se ha apoderado de todo y, no más de un minuto
más tarde, los asistentes contemplan con horror y fascinación un pulso de energía
de color azul emergiendo desde el centro mismo del Patio de los Naranjos, y que
se expande por todas las oficinas del ala sur hasta la Plaza de la Ciudadanía y
por el Patio de los Cañones, cubriendo por completo al Palacio, extendiéndose
hasta la calle Agustinas.
Afuera los motores de los
vehículos dejan de funcionar en cuanto son alcanzados por el pulso energético y
la inercia provoca que uno tras otro se impacten por alcance en una gran
colisión múltiple. Todos los semáforos de la zona se han apagado y los equipos electrónicos
en el área han quedado totalmente inutilizados.
Las personas ubicadas dentro del
área que cubre el impulso azul no consiguen reaccionar y se encuentran
completamente desorientados, incluso se han producido varios desmayos. Peor
aún, algunos desafortunados han perdido el control de sus esfínteres.
El caos no sólo reina en la
calle. Al interior de los edificios, mucha gente está atrapada en ascensores
que han quedado inútiles tras ser alcanzados por el pulso energético, otros han
sucumbido ante los desmayos dejando caer pesadamente sus cabezas sobre los
teclados de sus computadores, y algunos han quedado sin café ya que se han
descompuesto los hervidores eléctricos.
El impulso azul desaparece en
forma casi instantánea, tan repentinamente como surgió. Tras desvanecerse la
confusión es total y lo único claro es que ninguna persona sabe qué es lo que
ha pasado… peor aún, ninguna de esas personas sabe, si quiera, quién diablos
es.
13:33 los primeros reportes informan que las personas ubicadas en la
zona 0 presentan signos de amnesia.
Episodios anteriores de Amnesia Azul:
No hay comentarios:
Publicar un comentario